“Más allá de lo que hagan la Justicia Federal de Salta y la ordinaria de Tucumán, seguimos investigando administrativamente este caso, que reviste una enorme gravedad. Vamos a llegar hasta el fondo”, aseguró el jefe de Policía, Joaquín Girvau, al referirse al confuso episodio ocurrido en Salta que ya derivó en el pase a disponibilidad de 11 efectivos tucumanos.
Por sus características, el caso podría resultar inédito. La cosmetóloga Delia Yolanda Tame, acompañada por la médica de Gendarmería Nacional Ivana Georgina Portal, transportaba 66 kilos de cocaína ocultos en una Renault Duster. Durante el trayecto, ambas fueron interceptadas por una banda que intentó obligarlas a detenerse a los tiros para apoderarse de la carga.
Preventiva para acusados del caso del secuestro de los 470 kilos de cocaínaEl fiscal federal de Salta, Ricardo Toranzos, sospecha que el grupo era liderado por Jorge “Xuxa” Troichuque y que entre sus integrantes podrían encontrarse al menos cuatro policías tucumanos que se presentaron en el lugar, pese a que los hechos ocurrieron en territorio salteño.
Los efectivos habrían explicado a sus superiores que fueron alertados por un automovilista -cuya identidad nunca fue documentada- acerca de que desconocidos estaban disparando contra una Renault Duster. Según esa versión, acudieron al lugar por razones humanitarias para verificar qué estaba sucediendo.
Más problemas
Con el correr de la investigación surgieron otras irregularidades. La primera es que los policías utilizaron una camioneta que había sido secuestrada en un procedimiento anterior porque registraba pedido de secuestro por robo. La segunda es que ni el uso del vehículo ni la salida del personal quedaron asentados en el libro de guardia.
Secuestro de 66 kilos de cocaína: policías investigados usaron una camioneta robada“No se encuentra ningún justificativo para esta conducta. Hay numerosas irregularidades y quienes resulten responsables deberán hacerse cargo. No podemos ni vamos a dejar pasar este tipo de situaciones, caiga quien caiga”, afirmó Girvau.
Toranzos secuestró las armas reglamentarias de los cuatro policías que se presentaron en Salta y también las de otros tres efectivos que se encontraban de guardia en el destacamento de 7 de Abril.Paralelamente, la Dirección de Asuntos Internos, por disposición de Girvau, detectó nuevos elementos de interés y amplió la investigación a otros cuatro uniformados.
No se descarta que en las próximas horas puedan surgir nuevas responsabilidades. No necesariamente por una participación directa en los hechos, sino por posibles omisiones de control o intentos de encubrimiento.
Más allá de la investigación que se desarrolla en Salta, en Tucumán el fiscal Carlos Saltor solicitó la apertura de una causa por la utilización de la camioneta secuestrada en un procedimiento realizado en 7 de Abril. Según fuentes judiciales, la pesquisa quedaría a cargo de la fiscala Mariana Rivadeneira. Los sospechosos ya habrían sido notificados de la apertura de esa investigación.
Dudas
Toranzos encontró un elemento que podría complicar aún más la situación de los policías tucumanos. De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente y las marcas observadas en el vehículo atacado, el intercambio de disparos fue intenso. Sin embargo, en el lugar no se hallaron vainas servidas.
Apareció un nuevo sello en la cocaína: ¿de la mafia albanesa o del cártel de Sinaloa?Una de las hipótesis que analiza el fiscal es que los efectivos tucumanos podrían haber permanecido en la escena para retirar esos elementos y dificultar la identificación de los autores de los disparos.
No obstante, los peritos secuestraron proyectiles que podrían resultar determinantes para futuras pericias balísticas. Además, los investigadores deberán analizar el contenido de los teléfonos celulares incautados durante los procedimientos.
Para los investigadores, las irregularidades cometidas son evidentes. Los policías intervinieron en una jurisdicción ajena sin autorización formal y se movilizaron en una camioneta que no sólo no era un vehículo oficial, sino que además se encontraba secuestrada en una causa por robo.
Zona roja
El lugar donde se registró este episodio se está transformando paulatinamente en una zona crítica para el narcotráfico y el contrabando. En los últimos tiempos se reportó el hallazgo de un vehículo incendiado y se registraron varios tiroteos en caminos secundarios de la región.
Toranzos considera que se trató de un típico caso de “mejicaneada”: un grupo que conocía la existencia del cargamento intentó apoderarse de la droga antes de que llegara a destino. Según esa hipótesis, los atacantes sabían que la médica de Gendarmería y su acompañante transportaban cocaína y decidieron interceptarlas en un paraje aislado para quedarse con la carga.
Ese sector, al que algunos investigadores denominan la triple frontera del NOA por la cercanía entre Tucumán, Salta y Santiago del Estero, volvió a quedar bajo la lupa en los últimos días. No sólo por este caso, sino también porque muy cerca de allí fueron detenidos siete policías federales acusados de cobrar coimas para permitir el paso de bagayeros.